¿A dónde va el amor?

¿A dónde va el amor que habías destinado darlo a tus hijos?

 

Esa es la pregunta que me hice una vez decidí dejar los tratamientos de reproducción asistida.

Había estado intentando tener un hijo desde los 38 años y siempre con el mismo resultado: aborto diferido.

Tuve hasta 4 abortos, 4 ilusiones de ser madre perdidas, 4 duelos…

Aunque duelos tuve más.

Duelo de no tener pareja para tener hijos juntos, duelo por tenerlo que hacer en solitario, duelo por renunciar a mi genética en los tratamientos de ovodonación…

Una de las cosas que más me dolió que quizás merezca un capítulo aparte fue el que se me considerará no idónea para la Adopción Nacional. Este fue un duelo diferente, más a nivel externo, social.

Lo viví con un sentimiento nuevo: vergüenza

El duelo definitivo fue el de tener que renunciar a mi sueño de tener hijos.

Aceptarlo, llorarlo, integrarlo y seguir.

Llevo ahora 7 años de mi falta de hijos.

Hasta que  no decidí afrontar que ya no iba a ser madre, parecía que quizás de alguna manera mágica, podría aún conseguirlo. Eso pensaba, sin mucha idea del coste no solo emocional que podía suponer.

No es fácil parar y decir: No tendré hijos y seguiré viviendo.

Al principio cuesta, es un gran proceso donde se mezclan un montón de sentimientos. La maternidad tiene muchas connotaciones culturales e identitarias.

Parece que tu identidad como mujer se tambalea si no eres madre.

No hace falta explicar el sinfín de preguntas a las que te tienes que responder. El porqué, si es porque no puedes o porque no quieres.

La imagen que proyectas en la sociedad nunca la sabrás, pero a menudo te ven carente de algo, pobrecita…

En fin, hay tantos estigmas sociales y tabúes en torno a la mujer sin hijos que algunas mujeres que pasan por procesos de infertilidad pueden llegar a sentirse no adecuadas y vivirlo con angustia y depresión.

Igual me pasó a mí, quizás un tanto peculiar fue mi proceso ya que profesionalmente me dedico a la maternidad de las demás.

Soy comadrona, profesión que me apasiona y que sin dudas volvería a elegir. Aunque he tenido momentos duros, sobretodo en situaciones personales de mucha presión, léase abortos y tratamientos fallidos,  nunca pasó por mi cabeza abandonar la profesión.

En algunos aspectos mi historia personal me ha servido para empatizar más con otras mujeres en situaciones de pérdida de embarazos, abortos. No todo es alegría en el camino a la maternidad.

Poder sostener a una mujer o a una pareja cuando se les comunica la fatal noticia es más fácil si tu ya has estado en el otro lado.

 

Dicen las estadísticas que las mujeres nacidas a partir de los años 70 una de cada 4 ya no será madre. Y el pronóstico es que la cifra va seguir creciendo.

Esto representa una franja de población nada desestimable, un 25 % de la población femenina. Esta cifra de no madres nunca se había alcanzado y representa un cambio sociológico importante.

Tengo la necesidad de dar un mensaje de calma a las mujeres que no van a conseguir ser madres, para que no lo vean como el fin del mundo.

Somos el Ave Fénix que renace de sus cenizas. vamos a transformar  la falta de hijos como una oportunidad para conocernos, cuidarnos a nosotras mismas y cultivarnos. Cambio de planes, activando plan B

Destinar el amor que teníamos guardado para nuestros retoños e invertirlo en nosotras mismas y la sociedad.

Agruparnos, juntas somos más fuertes. Somos un colectivo: No madres, No-Mo, como nos queramos llamar.

Podemos ejercer el maternaje, osea, dar amor, cuidados y dedicación a lo que nosotras elijamos.

En mi caso mis 4 sobrinas han sido un elemento clave para canalizar todo ese amor guardado; pero también intento dármelo a mí misma, permitiéndome llevar a cabo mis ilusiones, ya sea materializadas en un curso de cocina vegetariana, un curso de yoga o simplemente ese viaje soñado.

Puede que todo esto te suene a broma en comparación con el proyecto de tener un hijo. Está bien,

Permítete entrar en tu dolor, cada duelo tiene su proceso, su tiempo, es muy personal.

Pero nunca dudes que eres una mujer completa, otra manera de ser mujer adulta, un ser humano único y que tienes la oportunidad de vivir tu vida en primera persona.

Salud


7 comentarios sobre “¿A dónde va el amor?

  1. Esto debería ser algo personal de cada mujer , pero no lo es , porque detrás hay una cultura machista que quiere explotarnos reproductivamente y esa es la verdad.

    Con el cuento del amor quieren vendernos como algo precioso la maternidad, que en realidad es un proceso muy duro para la mayoría de las mujeres que ponen en riesgo su salud física y mental y que las limita laboral y personalmente .

    Nos exigen más trabajo que a los hombres , pero eso si, que sea lo más invisible posible , no se nos ocurra ser protagonistas o querer algo para nosotras mismas , porque entonces seremos egoístas por no decir otra palabra que suelen usar.

    Antes de nosotras siempre deben estar los niños, los hombres , los ancianos, nosotras estamos para cuidarles , mientras tenemos que trabajar además en otras cosas , mientras a cambio de eso lo único que estamos es más desempoderadas económica y socialmente .

    Nos intentan vender como algo bonito y maravilloso lo que en realidad es explotación y esclavitud . Ese es el problema de la idea del amor que nos han metido en la cabeza. Y lo que tenemos que cambiar, si, amor , pero para nosotras. El objetivo debe ser amarnos a nosotras mismas lo primero.

    Y todo esto lo digo porque no nos hemos criado en una cultura neutral donde entonces solo cabría respetar las decisiones individuales, no, vivimos todavía en mundo machista , pero sé que podemos cambiarlo.

  2. Tengo 40 años soy Licenciada en enfermería e sufrido en silencio de mi familia mis amistades ya que no puedo tener un bebé e trabajando en sala de parto y eso para mí es emocionante y muy triste a la vez ya que me hago muchos escenario mentales quisiera alguna orientación o consejo

    1. Sé lo que es eso, he estado aistiendo partos casi 20 años. Agridulce.
      De alguna manera somos muy afortunadas de poder ser testisgo del milagro de la vida, y nosotras también somos vida, la nuestra.
      Ser nuestras propias madres en momentos bajos, aprender a amarnos tal como somos. Vivir está vida que nos ha tocado vivir.
      No hay más, llorar, hacer el duelo, aceptarlo y seguir.
      Reinventarte, salir del marco que esperabas que sería tu vida. Hay otros marcos…
      Rodeaté de gente como tu, como yo, que puedan comprender tu dolor.
      Aqui nos tienes. Un abrazo
      Gloria

  3. Hola! Buenas tardes leyendo sus comentarios me he sentido tan identificada con cada una de ustedes, tengo 33 años, tengo un hijo el cual es mi hijo de corazón es un bello varoncito que decidí hacerme cargo de él hace 12 años; su madre una mujer que tuvo mi padre lo quería dar en adopción le dije que me lo diera a mi y que yo iba a criarlo como hijo mio, y desde entonces desde el primer día en que nació lo tengo, lo he visto crecer, cada día que pasa se parece más a mí pues es mi hermano de padre, pero aún con todo esto siento la necesidad de tener un bebé propio, eso no significa que no quiera a mi regalo del cielo, pero sinceramente me siento con frustración por no poder concebir, he tenido dos abortos, he caído en depresión, tengo una pareja quien el no tiene hijos y sinceramente he pensado en dejarlo por que es injusto negarle el echo de tener sus propios hijos, y eso me llena de mucho dolor porque es un buen hombre

  4. Hola,
    Os he estado leyendo, por un lado me siento incomprendida, os cuento mi historia.
    Con mi pareja anterior, intentamos 4 inseminaciones artificiales y no funcionó ninguna, así q pase a lista de espera para la FIV. En ese tiempo, nos separamos, ya a él me dejo por otra mujer después de 6 años de relación y 3 buscando un crio.
    Después de eso decidí, tomarme un tiempo sola y de la nada, apareció una persona maravillosa en mi vida.
    De repente me llamar para la fiv, y decidimos intentarlo, con tan mala suerte q nada de nada tampoco.

    Ahora mismo esto aterrada, me siento muy sola y con miedo a todo.
    No sé cómo voy a poder afrontar esta situación.
    Lo único q tengo claro, es q no voy a castigar mas mi cuerpo. Por lo demás lo veo todo muy borroso.

    No sé si buscar ayuda a un profesional..

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